lunes, 28 de marzo de 2011

ENTRE-VISTAS, la cerilla

4 comentarios:

Humbert Sanz i Vaqué dijo...

La cerilla... curioso objeto, intenso, pero breve... parábola de los instantes bonitos que nos regala la vida.
Pues sí, esta Entre-vista, me ha hecho recordar el cuento de "La Cerillera", de Hans Christian Andersen. Esa fábula que narra la historia de aquella niña que no logra vender ninguna cerilla una fría Nochevieja, triste no vuelve a su humilde casa y se queda al raso. Va encendiendo las cerillas, para conseguir unos instantes de luz y calor... e imagina, con su lumbre, comodidades, lujos y manjares... hasta que el gélida noche de Londres le va calando hasta consumir su último fósforo y su propia vida...
¡Felicidades por tu excelente montaje! Fins aviat!

Jordi Pascual Morant dijo...

Humbert, has dibujado la metáfora de nuestra propia sociedad de consumo. No disponemos de todo el combustible para derrocharlo sin pensar que más tarde nos hará falta.
La paradoja de la existencia que se aniquila por sobrevivir.
Al menos que nos quede una cerilla para encender la vela que nos acompañe en el velatorio.

una abraçada.

Camino a Gaia dijo...

Hola Jordi
lo peor de una cerilla es que te llegue con poca luz y malos humos. Es señal de que ha sido apagada.
Un abrazo

Jordi Pascual Morant dijo...

Camino,
tu comentario enciende mi imaginación, últimamente en algunos blogs hay muy malos humos y pocas luces.
Pero ese no es el tema de mi entre-vista. Pretendía no aislar lo que significa la energía nuclear de toda investigación científica.
Sostengo que el ser humano es un experimento de la naturaleza y como tal actúa y sufre sus consecuencias.
¿Hay voluntad en la investigación?

un abrazo